
No te he dicho que te extraño lo suficiente, porque son letras, palabras que salen sobrando, gracias por estar ahí siempre firme al pie de mi Ciudad Naranja.


Concédeme una bella noche romántica a la luz de la Luna, viendo en luz taciturna las olas del mar en su calmado vaivén, mientras sentados en la arena me susurras al oído que te sientes como nunca te habías sentido.
Besa mis labios tomando con tus manos mi rostro, mírame a los ojos y dime que soy bella, abrázame con fuerza que no quiero que este momento termine jamás…. repítelo una y otra vez ya que al despertar, sabré que no estás aquí.
Son demasiadas memorias en mi cabeza, las cuales no deseo perder jamás; se desbordan por mis labios, queriendo salir, queriendo darse a conocer.
Demasiados momentos que jamás he de olvidar y si algún día al pasar el tiempo lo hago, deseo recordarlos con estas letras. Dicen que recordar es volver a vivir y yo anhelo vivir mis recuerdos una y otra vez, quedarme en un ciclo infinito en donde por unos instantes, me sentí yo misma, sin ataduras, sin complejos, sin pudor, sin más problemas… solo vivir aferrándome a ti, a lo que tú me das y a lo que yo te doy.
Gracias por cada momento en el que respiré junto a ti besando tus labios.
Dicen que el perdonar libera, dicen que el perdón es un don que solamente los sabios otorgan de todo corazón.
El verte por la calle hizo que mi cuerpo se erizara, que perdiera la cordura por unos instantes. Yo sinceramente no te perdono, ya que el perdonar sería estar de acuerdo, conformarme con lo que tú has hecho y si he de pecar de una persona necia, rencorosa o que nunca podré llegar a ser sabia, que así sea.
Nunca podría explicar correctamente lo que tú hiciste de mi vida, me hiciste caer en una tumba que sinceramente yo misma cabe, me sumergiste en el hueco emocional que yo sola hice para mí; solamente bastó que me dieras un ligero empujón para estar cubierta en totalidad.
Tuve que pasar tantas situaciones que jamás pensé pasar en mí vida, situaciones que yo creía que solamente pasaban por “la t.v”, pero tú me hiciste vivir los peores días de mi vida, y ¿sabes?, solamente te agradezco que me hiciste abrir los ojos a la realidad, ya que yo vivía en un mundo rosa, el cual se torno negro de un día para otro.
Te disculpo ya que pediste ser disculpado, más no esperes que te perdone.

Puedo visualizar de una forma clara como habrá de terminar esto. Casi puedo describirlo con exactitud, pero escribir que será exactamente así sería mentir, porque podría escapárseme algún detalle.
Con “esto” me refiero tal vez a una situación, a un evento, a una persona e inclusive a mí misma, no quisiera dar más detalles, así que lo dejo a su imaginación (usted puede imaginar lo que mejor le parezca ya que no es tan relevante).
Todo empezó por el principio claro está, en donde era y no era la situación que actualmente es; conforme el tiempo avanzó, se tornó en colores no tan vívidos, un poco más sombrío cada día; hasta que, actualmente es algo amorfo, sí como usted pudiera leer. Simplemente así es.
Si a usted mi querido lector le parece confusa, tonta, ingenua o vaga mi idea, le invito a que deje de leer, ya que este escrito ha terminado.








